Cómo funciona la limpieza con hielo seco?

El hielo seco se coloca en el recipiente que dispone la máquina para tal efecto. De allí los pellets son transportados mediante un dispositivo dosificador y aire comprimido hacia la manguera.
A travez de boquillas de alto rendimiento, calculadas exactamente para cada aplicación, se proyectan los pellets junto con el aire comprimido sobre la superficie a limpiar. Debido al enfriamiento repentino de la superficie (-79°C), la suciedad adherida se resquebraja, se desprende del material base (efecto térmico) y es barrida definitivamente por los pellets siguientes (efecto mecánico).
Al contrario del conocido arenado en este caso no se produce ningún daño en la superficie tratada, ya que los pellets no son abrasivos, sino que al impactar con la superficie a limpiar se convierten en gas (subliman), y sólo quedan los restos de la suciedad eliminada.
De este modo se evitan los gastos adicionales y pérdida de tiempo en la eliminación de los restos del método de limpieza (por ejemplo la gran cantidad de arena en el arenado).